La Cooperativa de Río Ceballos analiza implementar un plan de contingencia a mediano y largo plazo ante la falta de agua en una de las principales reservas, el Dique La Quebrada.

En las últimas semanas, la bajante fue pronunciada y está cercana al valor histórico registrado en 2014. Este año, el dique presenta una merma de 7 metros. Cuatro años atrás, la baja fue del doble.

Esto se debe en gran parte, a la falta de lluvias en la cuenca lo que imposibilita el aumento del agua para su procesamiento y posterior consumo domiciliario.

De continuar así, la proyección anual, dado el aporte de los ríos, la extracción que se hace desde la planta, la evaporación y las filtraciones indica que el dique, llegará a una bajante de 21 metros al inicio del próximo período de lluvia (octubre de 2018).

Por el momento, no hay restricciones en la distribución domiciliaria.