A lo largo de una hora y media, el asombroso cantante Roger Daltrey y el enorme guitarrista Pete Townshend, acompañados por una banda a la altura de su historia, echaron mano a un puñado de clásicos que, si bien fueron el germen de las corrientes más extremas del rock, sonaron frescos y hasta se mostraron como un ejemplo a seguir para nuevas generaciones que busquen cultivar la rama más incendiaria de este género.

Ante un público que en su mayoría pareció haber ido a La Plata para ver a Guns N´ Roses pero que terminó rendido ante los pioneros británicos, himnos como “Can´t explain”, “My generation” , “Who are you?”, pero especialmente “Love, reign o`er me”, “Amazing journey” y “Baba O`Riley” dieron probadas y renovadas muestras de por qué esta banda es considerada la tercera pata fundamental de la música de los `60, junto a The Beatles y The Rolling Stones.

A fuerza de power chords, breves pero precisos solos y brazos girando como un molino que perpetraban toques percusivos por el lado de Townshend, e impecables vocalizaciones por el lado de Daltrey, The Who puso sobre la mesa las cartas necesarias para los fans que en definitiva fueron a buscar buen rock.

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